Tratamiento de la hiperhidrosis axilar y palmar

Reduce la sudoración excesiva mediante neuromoduladores

La hiperhidrosis es una alteración caracterizada por una sudoración excesiva que puede afectar a zonas concretas del cuerpo, especialmente las axilas y las manos.

Cuando la sudoración es intensa y afecta a la vida cotidiana, los neuromoduladores pueden utilizarse para reducir temporalmente la actividad de las glándulas sudoríparas en la zona tratada.

Antes de realizar el tratamiento es importante confirmar que existe una hiperhidrosis focal y valorar los antecedentes y posibles causas asociadas para determinar si el tratamiento está indicado.

¿Qué puede tratar el tratamiento de la hiperhidrosis?

Hiperhidrosis axilar

Hiperhidrosis palmar

El tratamiento está especialmente indicado en casos de hiperhidrosis focal que afectan a la vida diaria, cuando las medidas tópicas no proporcionan un control suficiente de la sudoración.

Neuromoduladores para reducir la sudoración

Los neuromoduladores actúan sobre las terminaciones nerviosas que estimulan las glándulas sudoríparas, reduciendo temporalmente su actividad en la zona tratada.

El efecto comienza a desarrollarse durante los primeros días y se consolida progresivamente. Su duración es temporal y puede mantenerse durante varios meses, dependiendo de la zona y de la respuesta de cada paciente.

La técnica y la dosis se adaptan a cada zona: las axilas y las palmas requieren un abordaje diferente, especialmente por la sensibilidad de las manos y sus características anatómicas.

Un tratamiento localizado y de recuperación rápida

El tratamiento se realiza mediante pequeñas infiltraciones directamente en la zona donde se produce el exceso de sudor y suele durar aproximadamente 20-30 minutos.

Las axilas suelen tolerar bien el procedimiento, mientras que las palmas pueden requerir medidas específicas para mejorar el confort durante las infiltraciones. Tras el tratamiento puede aparecer dolor, sensibilidad o algún hematoma y, en las manos, una debilidad muscular temporal.

La recuperación suele ser rápida y permite retomar la actividad habitual siguiendo las indicaciones médicas.

La hiperhidrosis no es un problema estético: es una condición médica que puede condicionar tu seguridad, tus relaciones y tu calidad de vida. Tratarla es devolverte la libertad de vivir sin pensar en el sudor.

— Dra. María Sotto Claude

Preguntas frecuentes

¿Cuándo empieza a hacer efecto el tratamiento?

El efecto comienza a aparecer habitualmente durante los primeros días y se desarrolla progresivamente hasta consolidarse.

La duración depende de cada paciente y de la zona tratada, aunque habitualmente se mantiene durante varios meses. Cuando desaparece el efecto, la sudoración puede volver progresivamente.

Sí. Los neuromoduladores pueden utilizarse en determinados casos de hiperhidrosis palmar tras una valoración médica. La técnica y las medidas para mejorar el confort son diferentes a las utilizadas en las axilas.

Las axilas suelen tolerarse bien. Las palmas pueden ser más sensibles y pueden requerir anestesia local u otras medidas para reducir las molestias durante las infiltraciones.

Puede aparecer dolor, sensibilidad o hematomas en las zonas infiltradas. En las manos puede producirse temporalmente cierta debilidad muscular.

Generalmente sí. La recuperación suele ser rápida, aunque deben seguirse las indicaciones específicas después del tratamiento.

Sí. El efecto de los neuromoduladores es temporal y la actividad de las glándulas sudoríparas se recupera progresivamente. Cuando esté indicado, el tratamiento puede repetirse.

Sí. Es importante confirmar el diagnóstico, revisar antecedentes y medicación y valorar posibles causas o contraindicaciones antes de seleccionar la zona, la técnica y la dosis.

La valoración médica permite confirmar la indicación y adaptar el tratamiento a cada zona para conseguir una reducción eficaz y segura de la sudoración.