Neuromoduladores
Los neuromoduladores son tratamientos médico-estéticos que se administran mediante microinyecciones para relajar de forma controlada determinados músculos responsables de las arrugas de expresión.
Hoy en día el objetivo ya no es inmovilizar la musculatura, sino conseguir una modulación facial: suavizar las arrugas, prevenir su aparición y preservar la expresividad natural del rostro (Natural Look).
Además de sus aplicaciones estéticas, también pueden utilizarse para tratar problemas funcionales como el bruxismo, la hiperhidrosis o determinadas contracturas musculares.
¿Qué pueden tratar los neuromoduladores?
Los neuromoduladores tienen múltiples aplicaciones en medicina estética y medicina funcional.
Arrugas de expresión
- Líneas horizontales de la frente
- Arrugas del entrecejo (glabela)
- Patas de gallo
- Arrugas perioculares
- Arrugas nasales (Bunny lines)
Mejora de la mirada
- Elevación sutil de la cola de la ceja
- Apertura de la mirada
- Corrección de pequeñas asimetrías
Armonización facial
- Sonrisa gingival
- Hipertrofia del músculo masetero
- Afinamiento del tercio inferior del rostro
- Relajación de las bandas platismales del cuello (Rejuvenecimiento Nefertiti Lift)
- Elevación de la punta nasal
- Código de barras perioral
- Arrugas del mentón (Mentón Empedrado)
Aplicaciones médicas
- Bruxismo
- Hiperhidrosis (sudoración excesiva) axilar, palmar o plantar
- Migraña crónica
- Contracturas musculares localizadas
Neuromoduladores para las arrugas de expresión
Las arrugas de expresión se producen por la contracción repetida de determinados músculos faciales.
Los neuromoduladores ayudan a suavizarlas y prevenir su progresión, especialmente en:
- Frente
- Entrecejo
- Patas de gallo
El tratamiento se personaliza para mantener una expresión natural.
Neuromoduladores para mejorar la mirada
Además de suavizar las patas de gallo, los neuromoduladores pueden contribuir a rejuvenecer la mirada mediante:
- Elevación sutil de la cola de la ceja
- Apertura visual de la mirada
- Corrección de pequeñas asimetrías
En algunos casos pueden combinarse con otros tratamientos para potenciar los resultados.
— Dra. María Sotto Claude
Técnicas avanzadas con neuromoduladores
Además del tratamiento convencional, existen técnicas específicas que permiten adaptar los resultados a las necesidades de cada paciente.
Baby Botox
Utiliza microdosis de neuromodulador para prevenir las arrugas dinámicas (las que aparecen al gesticular) y ayudar a evitar que se conviertan en arrugas permanentes.
Está especialmente indicado en pacientes jóvenes, en profesiones donde la expresividad facial es importante o cuando se busca un resultado especialmente natural.
Microtox o Mesobotox
Consiste en microinyecciones más superficiales que ayudan a mejorar la textura de la piel, minimizar la apariencia de los poros y controlar el exceso de grasa.
Skin Quality Botox
Mejora la calidad de la piel. Aporta mayor luminosidad, suaviza líneas finas y ayuda a regular la producción de grasa.
Trap Tox (Barbie Tox o Trap Botox)
Consiste en la aplicación de neuromoduladores en el músculo trapecio con fines estéticos y funcionales.
Puede ayudar a:
- Estilizar la transición entre cuello y hombros
- Conseguir un cuello visualmente más largo
- Realzar las clavículas, el escote y la línea de los hombros
- Aliviar contracturas musculares y la sobrecarga del trapecio
- Reducir cefaleas tensionales asociadas.
Preguntas frecuentes sobre neuromoduladores
¿Cuándo empiezan a verse los resultados?
Los primeros efectos suelen apreciarse entre los 2 y 7 días tras el tratamiento. El resultado definitivo se alcanza aproximadamente a las dos semanas.
¿El resultado es natural?
Sí. El objetivo del tratamiento no es eliminar la expresión facial, sino suavizar las arrugas manteniendo la naturalidad del rostro. La modulación facial permite conseguir un aspecto fresco y rejuvenecido sin un efecto artificial.
¿Cuánto duran los resultados?
La duración varía según cada paciente, aunque habitualmente se sitúa entre tres y seis meses.
¿Tengo que acudir a la revisión de los 15 días?
No es obligatorio, pero sí aconsejable.
La revisión permite comprobar que el tratamiento ha evolucionado correctamente, resolver cualquier duda y valorar si es necesario realizar algún pequeño retoque para optimizar el resultado.
¿Es un tratamiento doloroso?
Las infiltraciones se realizan con agujas muy finas y suelen ser bien toleradas. La mayoría de los pacientes retoman su actividad habitual inmediatamente después.